lunes, 6 de octubre de 2008

- BARBIERI -




Gato Barbieri


EL ULTIMO SAXOFONISTA EN PARIS


DEL PETIT CAFE A LOS ANGELES



Leandro “Gato” Barbieri nace en Rosario, un 28 de noviembre de 1932.

Renombrado saxofonista argentino, creador de una métrica propia e inconfundible.





Representante destacado del jazz latino, Barbieri, que tocó en su juventud en la banda de otro destacado jazzista argentino, Lalo Schifrin, ha abordado también en su carrera el jazz de vanguardia, sobre todo en los años sesenta, y el pop y la fusión a finales de los setenta.

Ha sido influenciado por John Coltrane, Pharoah Sanders y Carlos Santana. El saxo de Gato Barbieri tiene frecuentemente un tono desgarrado, a base de notas largas y con un volumen elevado.





A los doce años aprende a tocar el clarinete tras sentirse impresionado por la escucha de "Now's the Time" de Charlie Parker. Se traslada con su familia a Buenos Aires en 1947 y continua recibiendo lecciones de música, cambiándose al saxo alto; hacia 1953 se convierte en una celebridad musical gracias a sus actuaciones en la orquesta de Schifrin.





A finales de los cincuenta, Barbieri comenzó a dirigir sus propios grupos, tocando ya el saxo tenor. Se traslada a Roma en 1962 y conoce en París a Don Cherry, uniéndose a su grupo y empapándose del jazz de vanguardia. Tocó también con Mike Mantler's Jazz Composers' Orchestra a finales de los sesenta.

Ya en los setenta, Barbieri experimenta un cambio musical y se decide por la reincorporación en su música de melodías, instrumentos, armonías, texturas y ritmos sudamericanos con dos excelentes músicos como Domingo Cura y Adalberto Cevasco.





Discos como el directo El Pampero on Flying Dutchman y sus obras para Impulse (con exploraciones de ritmos y texturas brasileñas, afrocubanas y argentinas) le proporcionaron un gran prestigio en el mundo del jazz.

Fue, no obstante, un éxito comercial el que lo llevaría a sus cotas más altas de popularidad: su sensual banda sonora para la película de Bernardo Bertolucci: El último tango en París, de 1972. Un contrato con A&M en los Estados Unidos le llevó a realizar discos de fusión entre jazz y pop a finales de los setenta. Se centró luego, a principios de los ochenta, en un sonido suramericano más intenso e influenciado por el rock, aunque sus oscilaciones estilísticas son constantes en su carrera.





Aquejado de serios problemas en el corazón y afectado por la muerte de su mujer, Barbieri estuvo inactivo prácticamente a lo largo de toda la década de los noventa, pero regresó en 1997, tocando intensamente en el Playboy Jazz Festival de Los Ángeles y grabando a partir de entonces varios discos.

Algunos de sus albums:

Menorama (private pressing, 1960)
Gato Barbieri & Don Cherry (1965)
Togetherness (Don Cherry (jazz), 1965)
Complete Communion (Don Cherry (jazz), 1966)
Symphony for Improvisers (Don Cherry (jazz), 1966)
Hamba Khale (with Dollar Brand, 1968)
Hamba Khale (with Dollar Brand, 1968)
Orgasm (Alan Shorter, 1968)
Communications (jazz album) with the Jazz Composer's Orchestra, (1968)
Under fire (1969)
The Third World (1969)
Liberation Music Orchestra (album) (Charlie Haden, 1969)
El Pampero (1971)
Fenix (1971)





Last Tango in Paris (1972)
Bolivia (1973)
Chapter One: Latin America (1973)
Chapter Two: Hasta siempre (1973)
Chapter Three: Viva Emiliano Zapata (1974)
Chapter Four: Alive in New York (1975)
Caliente (1976)





I Grandi del Jazz (1976)
Ruby Ruby (1977)
Apasionado (1982)
Qué Pasa (1997)
Che Corazón (1999)
The Shadow of The Cat (2002)

domingo, 5 de octubre de 2008

- KUBRICK -




Stanley Kubrick


A cuatro décadas del monolito


Un antes y un después en la cinematografía




"Stanley Kubrick. Teléfono rojo, senderos de gloria, etc., interesado en hacer film sobre extraterrestres. Stop. Interesado por ti. Stop. Pregunta si tú interesado. Stop...".

El crítico cinematográfico John Baxter sitúa este telegrama de Roger Caras a Arthur C. Clarke en febrero de 1964 como la auténtica génesis de uno de los títulos más legendarios de la historia del cine: 2001: una odisea del espacio.





Caras trabajaba por aquel entonces como publicista de Columbia, estudio en el que Kubrick acababa de realizar ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú y Clarke era un gran amigo de éste, un prolífico escritor tratando de sacar provecho a su gran pericia en asuntos técnicos y su interés por la ciencia-ficción. Cuando Kubrick confesó a Caras en el hotel Plaza de Nueva York que estaba "obsesionado" con hacer una película de extraterrestres, a éste le faltaron piernas para recomendarle "al mejor". O sea, a Clarke.





El escritor aceptó de inmediato y Kubrick, listo como pocos, maniobró con él a su antojo para hacerse con los derechos de uno de sus cuentos cortos, El centinela, que serviría como base a aquel proyecto.





Han pasado 40 años desde que el 6 de abril de 1968 la película llegara a los cines estadounidenses. Ayer, el Festival de Sitges le rendía pleitesía y pocos minutos después de las cinco de la tarde entraban al Auditori (la sala reina del certamen) Christiane Kubrick -viuda del director-, Keir Dullea, Jan Harlan, Gary Lockwood, Douglas Trumbull y Colin Arthur. Es decir, todo lo que queda en pie de la legendaria película.





La primera en tomar la palabra fue Christiane Kubrick, quien resumió de un modo muy gráfico sus sensaciones: "¡Si Stanley pudiera vernos en este momento: sus astronautas y su mujer aquí con todos vosotros!", exclamó visiblemente emocionada. Lockwood, en cambio, tomó un camino más llevadero y se remontó a su pasado: "aún recuerdo aquel día en que el teléfono sonó en mi casa. Era mi agente. Me dijo: '¿Gary, estás sentado?' 'No', contesté. 'Pues siéntate... Kubrick quiere que encabeces el reparto de su próxima película".





En el turno de Trumbull, considerado el padre de los efectos especiales modernos y autor de unos trucajes que cuatro décadas después siguen siendo impecables, recordó la figura del director y no se olvidó de dejar un recado: "Es una auténtica tragedia que Stanley nunca llegara a ganar un Oscar al mejor director. Una auténtica tragedia".





El resto del andamio humano de la Odisea del espacio no añadió mucho más y 20 minutos después "la mejor copia disponible de la película" se proyectaba en el festival, ante una platea entregada de antemano y que aplaudió con ganas la primera frase de la película: "A Stanley Kubrick Production".





Pero a pesar de lo que pueda parecer, 2001: una odisea del espacio fue durante mucho tiempo una piñata en 70 milímetros. Los golpes le llovían desde todos los ángulos: críticos tan influyentes en la época como Renata Adler de The New York Times o Andrew Sarris del Village Voice tacharon a la película de aburrida, pretenciosa o soberanamente larga entre otras lindezas, y el periodista Joseph Gelmis tituló así -no sin mala leche- una entrevista con el realizador publicada en la revista New York: El director de cine como superestrella.





A posteriori, y haciendo gala de sus conocidas dotes para salirse por la tangente, Kubrick declararía a la revista Positif: "De hecho, el verdadero héroe de la película es la historia que se narra". Cuarenta años después, y mirándolo fríamente, los hechos parecen darle la razón. Críticos influyentes tacharon la película de aburrida, larga y pretenciosa

Algunos de sus films:





El beso del asesino
Atraco perfecto
Senderos de gloria
Espartaco
Lolita
Teléfono rojo





Volamos hacia Moscú
La naranja mecánica
Barry Lyndon
El resplandor
La chaqueta metálica
Ojos Bien cerrados

- BERNARDEZ -




Francisco Luis Bernárdez


ESCRITOR PORTEÑO


UNO DE LOS DE FLORIDA



Nació en Buenos Aires, el 5 de octubre de 1900. Hijo de padres españoles, viajó a los veinte años, a la patria de sus ancestros. Allí ejerció el periodismo en Vigo, como redactor de “Pueblo gallego”, donde se relacionó con figuras como Valle Inclán, los hermanos Machado y Juan Ramón Jiménez.





Retornó a su país natal, donde desempeñó actividades literarias en la Revista “Martín Fierro”, e integró, desde 1928, el grupo de la revista “Criterio”.

En 1925, vio la luz su obra “Alcántara”, año en que lo galardonan con el tercer premio del concurso literario de la Municipalidad de Buenos Aires. En esta época funda la revista “Libra”, en colaboración con Leopoldo Marechal.





Integró, junto a notables figuras, como Jorge Luis Borges, Ricardo Güiraldes y Conrado Nalé Roxlo, entre otros, el grupo “Florida”, perteneciente a la corriente del ultraísmo.





Una larga enfermedad le obliga a guardar reposo a partir de 1930, y recién en 1935, se conoce otro de sus poemas: “El Buque”, de carácter intimista. A partir de entonces, su obra es sumamente prolífica, destacándose: “Cielo sin tierra” (1937), “La ciudad sin Laura” (inspirado en su esposa, y escrito en 1938); “Poemas elementales” (1942), “Poemas de carne y hueso” (1943), “El Ruiseñor” (1945), “Las estrellas” (1947), “El ángel de la guarda” (1949), “Poemas Nacionales” (1949), “La flor” (1951), “El arca” (1954) y “Poemas de cada día” (1963).





En 1978, fallece en el mismo país que lo vio nacer, dejando una vasta obra cultural desarrollada desde sus escritos literarios, funciones públicas y como agregado en el Servicio Exterior.

sábado, 4 de octubre de 2008

- GETZ -




Stan Getz


UN DUENDE MUSICAL



MASTER JAZZ



Durante la mayor parte de una carrera que empezó como miembro adolescente de la sección de saxos de Stan Kenton, Stan Getz fue reconocido por lo que valía como solista novedoso, admirado por los colegas, así como por el público. Las alabanzas más encendidas, sin embargo. le llegaron al final del trayecto en reconocimiento al magnífico arte que desplegó en su última década.





Nacido en Filadelfia en 1927 fue parte integrante de los “Four Brother”, grupo que grabó el álbum del mismo nombre para Woody Herman, aunque protagonizó su verdadero debut con el álbum de Herman “Early Autumm”, grabado en 1948 cuando sólo contaba 21 años. En este queda reflejado su primera madurez como solista caracterizada por en sonido puro, duro, perfectamente controlado y explotado principalmente en el registro alto. John Coltrane empezaría a hacer algo semejante a mediados de los cincuenta (confirmando la talla de Getz), pero por aquel entonces él era el único. Bastante distanciado tanto de Miles Davis como de lo que procedía de la costa oeste, los solos de Getz supusieron una de las cimas de la corriente cool.





Getz demostró pronto otra cualidad. Sin ser un auténtico pionero, estaba siempre al corriente de las novedades para evitar estancarse, y no era menos que Davis en su habilidad como cazador de talentos. Tras probar fortuna un par de años con cuartetos que fomentaba el refinamiento de su propia manera de tocar contrató al pianista Horace Silver, todavía desconocido pero un acompañante minucioso e incansable, que impulsó el estilo de Getz a cotas más altas.





Los beneficios fueron evidentes en las grabaciones para el sello Verve, donde se aparejó con la mayoría de las vacas sagradas. Fuera de combate por un tiempo debido a un notorio caso de drogas, pasó un breve período en Europa antes de regresar para producir dos álbumes contrastantes: “Focus” (1961), probablemente el mejor álbum de jazz con sección de cuerda cuyos arreglos eran de Eddie Sauter, u “Jazz Samba” -seguido por “Getz/Gilberto- que puso la bossa nova en la esfera del jazz y llevó a Getz a la cima en las listas de éxitos.





En los años siguientes, apareció en variados ámbitos, encabezando un excelente cuarteto con el joven Gary Burton al vibrafono o de gira con el organista francés Eddie Louiss. Por un tiempo, sus actuaciones quedaron faltas de consistencia y admitió que buscaba nuevos caminos que no siempre podían recorrerse. Finalmente, adoptó la forma memorable de su década final. Getz nunca fue el más convincente lidiando con tempos rápidos o armonías complejas y ahora se concentraba en melodías con un fuerte contenido melódico explotando su propio sonido, ya por entonces uno de los más poderosos jamás producidos por un saxo tenor.





La reminiscencia de su período cool existía, pero ahora su sonido contenía muchas más resonancia y sabiduría consiguiendo provocar los escalofríos más placenteros entre la audiencia. Los excelentes músicos que le acompañaban, incluyendo al pianista Kenny Barron y el baterista Victor Lewis, debieron de darse cuenta de que se hallaban en un medio privilegiado.





Aparte de unos años durante los cincuenta en los que los saxofonistas, sobre todo en Europa, intentaron emular su sonido y su fraseo, Getz tuvo pocos discípulos directos. Hay que resaltar, sin embargo el influjo que ejerció sobre John Coltrane que, a su vez, creó una gran escuela de tenores que raramente descendía a los registros más graves. Otra influencia marginal fue la que ejerció sobre Henderson, y no es pues coincidencia que Henderson se convirtiera en primer defensor de la música de Carlos Jobim, reviviendo varias melodías que Getz había grabado treinta años atrás.

jueves, 2 de octubre de 2008

- LEGISLATURA -




A 77 AÑOS DE SU APERTURA


El Palacio Legislativo


UN PARADIGMA EDILICIO DE LA CIUDAD



El 18 de Noviembre de 1926 es colocada la piedra fundamental por el entonces Presidente de la República, Dr. Marcelo T. de Alvear; sin embargo, la finalización de la obra demandará cerca de cinco años.





El 3 de octubre de 1931 se inauguró el Palacio del Concejo Deliberante, también conocido como el edificio de la Sala de Representantes, donde hoy sesiona la Legislatura porteña

El edificio se emplaza entre las calles Hipólito Yrigoyen, Diagonal Julio A. Roca y Perú. La vista conforma un triángulo de grandes dimensiones cuya compacta volumetría exterior se ajusta a los límites del terreno y solo se distingue del resto de tejido urbano por la torre del reloj.





Las fachadas articuladas a través de un basamento, los tres pisos unidos por un orden monumental de columnas terminadas en una gran cornisa y el piso ático adornado con esculturas, recrean ciertos modelos clásicos franceses.

El conjunto se completa al incorporar al edificio principal la construcción anexa, cuyo diseño original fue concebido para uso residencial.
Los trabajos de obra comienzan recién en 1927 y los llevará adelante la empresa constructora de Luis Falcone, adjudicataria de la licitación. Entre otras responsabilidades, bajo su supervisión se encomendaron los herrajes de lujo y los artefactos de luz, el reloj de la torre con cinco campanas y el carillón con 30 campanas.





El frente del palacio legislativo, sobre la Av. Julio A. Roca, presenta algunos detalles especiales, como la Puerta principal que se encuentra en la esquina formada por esa avenida y la calle Perú. Cada hoja, ambas de madera labrada, tiene un aldabón central en bronce forjado con forma de cabeza de león. El frente del edificio tiene columnatas estilo Corintios y balcones a la altura del piso principal con balaustrada de época. Sobre los arcos se pueden apreciar mascarones griegos. El antiguo escudo Municipal, realizado en bronce, se destaca sobre un amplio ventanal.





Rodeando todo el edificio y ubicadas en el último piso se encuentran 26 esculturas realizadas por artistas de la época que recrean ciertos modelos clásicos franceses.
La escalera de honor, se encuentra frente a la entrada principal por la Diagonal Julio A. Roca, en su primer descanso la escalinata se bifurca para llegar en dos ramas al piso principal, donde forma una rotonda señorial. Esta escalera está coronada por una cúpula de Vitreaux que representa al sol, corrediza en forma manual o eléctrica, permitiendo así ver el cielo descubierto.





Una belleza aquitectónica que merece ser visitada.

- BREST -




Jorge Romero Brest


ESE CRITICO DEL ARTE



Jorge Anibal Romero Brest, nace en Buenos aires un 2 de octubre de 1905. Fue un influyente y discutido crítico de arte argentino, vinculado a la promoción de las escuelas de vanguardia entre las décadas del 60 y del 70 en América Latina. Dirigió el Museo Nacional de Bellas Artes (1955-1963) y el Centro de Artes Visuales del Instituto Di Tella (1963-1969), en Buenos Aires.





Su primera experiencia como crítico de arte fue una conferencia titulada "El elemento ritmo en el cine y el deporte".1 Brest fue un gran conferencista, y alcanzó su fama en gran medida a través de ellas. Luego comenzó a escribir artículos sobre arte en La Vanguardia, el diario del Partido Socialista de Argentina. Su primera colaboración fue un artículo titulado "Sugestiones para una filosofía del deporte. Acotaciones artísticas".

En 1937 escribió su primer libro, El problema del arte y del artista contemporáneos. Bases para su dilucidación crítica. A fines de 1940, ya se destacaba por su atención a los movimientos artísticos de vanguardia, pero también por sus actitudes fuertemente críticas, descalificando la primera muestra del Grupo Orión, una conjunción de pintores y escritores surrealistas fundado por Luis Barragán, Bruno Venier y Vicente Forte, recomendándoles a los pintores que, primero debían «aprender a pintar».





En 1942 publicó el libro Prilidiano Pueyrredón y al año siguiente David. En 1945 publicó los dos primeros tomos de Historia del Arte (el tercero fue publicado en 1946 y en 1958, el cuarto). Esta última obra fue utilizada como texto de estudios en varias universidades latinoamericanas. Durante el peronismo (1945-1955) se afilió al Partido Socialista pero sin convicción.

Como consecuencia de su adscripción política, el gobierno peronista lo cesó en los empleos docentes que desempeñaba. Brest entonces comenzó a dictar un Curso de Estética e Historia del Arte en la librería Fray Mocho, que tuvo gran concurrencia y le permitió comenzar a ganar dinero.





Las conferencias y cursos llevaron a que se generara una cantidad de seguidoras y seguidores de sus puntos de vista con quienes en 1948 fundó la revista Ver y Estimar. En 1952 publicó La pintura europea contemporánea, su libro más destacado. Para entonces comienza a adquirir fama internacional y a formar parte de jurados en las muestras de arte internacionales (Venecia, París, San Pablo, Tokio).

En 1955 la dictadura militar autodenominada Revolución Libertadora lo nombró director del Museo Nacional de Bellas Artes, dirigiéndolo hasta 1963. El hecho ha generado debates, pero es unánime la opinión de que renovó decisivamente un museo que se encontraba virtualmente abandonado, impulsando desde el mismo nuevas corrientes artísticas.





Sus críticos le recrimian haber impulsado y desplazado caprichosamente a pintores y corrientes. Más allá de las mismas, el museo, bajo la dirección de Brest, impulsó por épocas a pintores como Raúl Soldi, Héctor Basaldúa, Guillermo Butler, Lino Eneas Spilimbergo, Emilio Pettoruti, Miguel Carlos Victorica, Ramón Gómez Cornet y Antonio Sibellino. También promovió a los pintores del Grupo Orión, que había criticado tan duramente en la década anterior: Leopoldo Presas, Vicente Forte y a Raúl Russo. En 1960 organizó una muestra para exponer el trabajo de los abstractos: Sarah Grilo, Fernández Muro, Octavio Ocampo, Kazuya Sakai, Clorindo Testa. En 1963 el museo realizó una importante exposición de la Nueva Figuración, con los llamados "cuatro jinetes del Apocalipsis": Jorge de la Vega, Luis Felipe Noé, Ernesto Deira y Rómulo Macció.





Luego de renunciar al Museo Nacional de Bellas, le ofrecieron la dirección del Instituto Di Tella (calle Florida al 900), una institución que desempeñó un rol esencial en la renovación del arte argentino y la difusión del pop. De allí surgieron figuras como Marta Minujín realizando su famosa "Menesunda" y la difusión de los "happenings", León Ferrari, Josefina Robirosa, Federico Klemm, Nicolás Garcia Uriburu, Antonio Seguí. En 1969 el Instituto debió cerrar. Ese mismo año publicó un nuevo libro con el título Ensayo sobre la contemplación artística.

El criterio básico de selección de Romero Brest estaba basado en un genuino aporte creativo por parte del artista: "una cierta calidad objetiva, que no fuera un simple remedo tardío de los movimientos europeos".

La personalidad de Romero Brest siempre fue confrontativa y contradictoria, lo que le valió ganarse de adeptos incondicionales con la misma facilidad que enemigos encarnizados.





"Por un lado soy un político del arte, un agitador, en tanto considero una valoración social de la obra; y por otro soy un gozador del arte, fuera de toda determinación y de toda ideología, en cuanto hago juicios de valoración contemplativa. Sin embargo, nunca tuve ideas claras y definitivas sobre el arte. Cuando escribí el libro no las tenia, y mucho menos ahora".

miércoles, 1 de octubre de 2008

- PETTORUTI -





EMILIO PETORUTI


PINTOR SOBRESALIENTE


MAESTRO DEL LIENZO




Emilio Pettoruti nace en la ciudad de La Plata, el 1 de octubre de 1892.

A la temprana edad de 11 años y por iniciativa de su abuelo, pinta en lo alto de un muro, un gran canasto de flores, fruto exclusivo de su imaginación.
Más tarde, se inscribiría en la Academia de Bellas Artes de La Plata.





Luego de realizar algunas muestras en La Plata, se embarca en el año 1913 rumbo a Italia.

Llega a Venecia con sus veinte años recién cumplidos; allí rápidamente toma contacto con la vanguardia artística italiana, los jóvenes artistas y el ya famoso Marinetti, autor cuatro años antes del célebre " Manifiesto del Futurismo ".
Viaja a través de Italia. En 1916 realiza su primera exposición individual en la Galleria Gonelli, que fuera uno de los bastiones del futurismo en Florencia.





En 1917 se instala en Roma. Durante la guerra realiza los más variados trabajos. Allí traba amistad con Soffici, Carrá y De Chirico, entre otros.

Luego de exponer colectiva e individualmente en distintas ciudades de Italia parte a Munich en 1921. Dos años más tarde es invitado por la Galería Der Sturm de Berlín, consolidada como la galería de la vanguardia alemana, donde también expusieron los futuristas italianos.

Luego de una breve estadía en París donde se hace amigo de Juan Gris y Gino Severini regresa a Buenos Aires.





En octubre de 1924 en el Salón Witcomb de Buenos Aires, realiza Pettoruti su primera muestra luego de once años de ausencia. Sus obras, decididamente vanguardistas para la época, provocan un escándalo de proporciones.

Con el correr de los años, Pettoruti se esfuerza por hacer conocer el arte de vanguardia a través de conferencias, revistas, diarios y frecuentes exposiciones.

A fines de 1927 es nombrado Director del Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata.





En 1940 Amigos del Arte de Buenos Aires organizan la primer muestra retrospectiva de Pettoruti, muchas de las obras antaño criticadas cruelmente son ahora admiradas por el público y la crítica.

Durante 1944 pasa ocho meses recorriendo museos y universidades de los Estados Unidos invitado por el Comitee for Interamerican Artistic and Intellectual Relations. Expone en el San Francisco Museum of Art y otros museos de los Estados Unidos.

Regresa en 1952 a Europa, luego de haber expuesto en 1950 en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Expone en Milán y en
Florencia luego de casi treinta años de ausencia.
Continúa exponiendo en años sucesivos; en 1953 en Roma, en 1954 en París, junto con Latour, Masson y Miró.





Recibe en 1956 el premio Continental Guggenheim de las Américas y con él el derecho a concurrir al Premio Mundial que se otorga en París; lo gana Ben Nicholson, la crítica mundial esperaba una decisión en favor de Beaudín, Tamayo o Pettoruti.

Continúa su obra a lo largo de los años y realizando con ellas notables exposiciones; en 1960 en la Molton Gallery de Londres, el Walker Art Center de Minneápolis, Denise René de París, etc.

En 1964 comienza a escribir sus memorias que publicará en 1966 con el título " Un pintor ante el espejo ".

El 16 de octubre de 1971, muere en París a la edad de 79 años, víctima de una afección hepatorrenal.