martes, 14 de octubre de 2008

- GALEANO -




Eduardo Galeano


ESCRITOR URUGUAYO


REFERENTE RIOPLATENSE





Eduardo Hughes Galeano, nació en Montevideo, un 3 de septiembre de 1940. Periodista y escritor uruguayo, es una de las personalidades más destacadas de la literatura Latinoamericana.

Sus libros han sido traducidos a varios idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Galeano niega ser un historiador: "Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable". Se clasifica como un periodista que estudia la globalización y sus efectos negativos.





Nació en el seno de una familia católica de clase media con ancestros galeses, alemanes, españoles e italianos. Durante su adolescencia transitó por diversos trabajos: fue mecánico de coches, recaudador, pintor de carteles, mensajero, mecanógrafo y cajero. A la edad de 14 años vendió su primera caricatura política a El Sol, el periódico semanal del partido socialista.





Comenzó su carrera como periodista a principios de los años 1960 como editor de Marcha (1960-64), un semanario que, bajo la dirección de Carlos Quijano, ejerció fuerte influencia en el pensamiento uruguayo de la época y que contó con contribuciones tales como las de Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Manuel Maldonado Denis y Roberto Fernández Retamar. Durante dos años editó el diario Época y trabajó como editor en jefe en la prensa universitaria.





En 1973 el golpe militar tomó el poder y, debido a su involucramiento con corrientes marxistas (MLN-T), Galeano fue capturado y luego forzado a escapar. Se estableció en Argentina, donde fundó la revista cultural Crisis. En 1976, cuando la dictadura de Jorge Rafael Videla tomó el poder en Argentina mediante un golpe militar, su nombre fue agregado a la lista de aquellos condenados por los escuadrones de la muerte, razón por la cual se vio obligado a huir nuevamente, esta vez a España, donde escribió su famosa trilogía Memoria del fuego.





Eduardo Galeano reside desde 1985 en su Montevideo natal, donde sigue haciendo su literatura y su periodismo de marcado tinte político.

Las venas abiertas de América Latina (1971) es su obra más conocida, un acta de acusación de la explotación de Latinoamérica por poderes extranjeros a partir del siglo XV. Su extensa bibliografía y minuciosa investigación permitió al autor plasmar crudamente la problemática sociológica, económica y política de América Latina.





Memoria del fuego, obra ampliamente aclamada por los críticos, es un relato de la historia de América dividido en tres tomos. Sus personajes son figuras históricas, generales, artistas, revolucionarios, obreros, conquistadores y conquistados, quienes son presentados en episodios breves que reflejan a su vez la historia colonial del continente. Comienza por los mitos de creación pre-colombinos y culmina en la década de 1980.

Ha sido galardonado con el Premio Casa de las Américas en dos ocasiones: en 1975 con la novela La canción de nosotros, y en 1978 con Días y noches de amor y de guerra, de género testimonial.





Galeano ha sido comparado con John Dos Passos y Gabriel García Márquez.

Entre sus libros figura:

Los días siguientes (1963)
China (1964)
Guatemala (1967)
Reportajes (1967)
Los fantasmas del día del léon y otros relatos (1967)
Su majestad el fútbol (1968)
¡Manos arriba!
Las venas abiertas de América Latina (1971)
Siete imágenes de Bolivia (1971)
Violencía y enajenación (1971)
Crónicas latinoamericanas (1972)




Vagamundo (1973)
La canción de nosotros (1975)
Conversaciones con Raimón (1977)
Días y noches de amor y de guerra (1978)
La piedra arde (1980)
Voces de nuestro tiempo (1981)
Memoria del fuego (1982 - 1986)
Aventuras de los jóvenes dioses (1984)
Ventana sobre Sandino (1985)
Contraseña (1985)
La encrucijada de la biodiversidad colombiana (1986)
El descubrimiento de América que todavía no fue y otros escritos (1986)
El tigre azul y otros artículos (1988)
Entrevistas y artículos (1962 - 1987) (1988)
El libro de los abrazos (1989)
Nosotros decimos no (1989)
América Latina para entenderte mejor (1990)
Palabras: antología personal (1990)
Ser como ellos y otros artículos (1992)





Amares (1993)
Las palabras andantes (1993)
úselo y tírelo (1994)
El fútbol a sol y sombra (1995)
Patas arriba: Escuela del mundo al revés (1998): Véase el enlace externo al final.
Bocas del Tiempo (2004)
Carta ao señor futuro (2007)
Espejos. Una historia casi universal (2008)

- QUINO / PRADON -





Mafalda vacila con el vampiro

Quino y Juan Padrón sacan a pasear a sus dos personajes más populares
Argentino y Cubano hablan de sus personajes

JUAN CRUZ – El País - España



La verdad es que esa Mafalda que ha dibujado Quino parece que tirita de amor o de frío, y el vampiro que le dibuja Juan Padrón le da calor, la anima a adentrarse "solita" en el otoño de Madrid. Ya Mafalda no sale, Quino la dejó de dibujar, pero ha venido con él al festival VivAmérica, y aquí se ha encontrado con Elpidio Valdés, el vampiro de Juan Padrón, que le vacila. "¡Hola, Mafaldita! ¿Qué tú haces, mijita, tan solita pol Madrid?".





El dibujante argentino cree que Mafalda diría hoy lo mismo de todo
"Allí, en Cuba, la crisis es la vida", ironiza el director durante la charla
Se han puesto a dibujar bajo una luz clara, en uno de los pasillos de Casa de América, junto a sendas cervezas que apuran como si estuvieran en una larga tertulia en La Habana. Allí se encontraron Quino y Juan Padrón en 1984, cuando ya el primero, cuyo nombre de pila es Joaquín Lavado, era la celebridad internacional que dio a la luz a Mafalda, y Juan Padrón, que era todavía un chiquillo pero ya tenía al vampiro Elpidio Valdés andando por el mundo y vacilando en La Habana.





A Juan le dijeron: "Viene Quino". Se afeitó, se peló, se vistió de limpio y se plantó en el aeropuerto. "Busco a Quino", escribió en un letrero, y desde entonces son uña humana y carne de celuloide. Le convenció, con la complicidad de Alicia, la mujer de Joaquín Lavado, para llevar a la animación sus quinoscopios (1985), y la misma mano le llevó a ambos a poner a Mafalda en movimiento cinético en 1993.
Pero lo de menos ha sido el trabajo. Parece amor lo que padecen, de modo que cuando Elpidio le hace carantoñas a Mafalda ("Qué tú haces tan solita pol Madrid"), no es difícil ver en el vampiro habanero a este Juan grande y melancólico, director de cine, guionista, humorista, novelista, y sobre todo habanero, buscando y obteniendo el cariño con que lo recibió en sus brazos este argentino, Joaquín Lavado, que aquí [ayer por la tarde], mientras habla con nosotros, desmiente con su sencillez casi de cristal la fama e incluso la edad, 79 años, 18 más que su colega. Lo que no disimula es su risueña melancolía; su colega Rep le envió este mensaje desde Buenos Aires: "¡Alégrate!". Es alegre por dentro, eso da más placer.





Hablan como si se supieran un guión en el que el vampiro lleva la voz y Mafalda lleva el gesto. Refunfuña Mafalda, mientras el vampiro, o su autor, recuenta la historia. Juan Padrón viene de la crisis ("allí, en Cuba, la crisis es la vida") y Quino inventó Mafalda sin saber que la crisis que iba a ver aquella niña argentina iba a ser la crisis que sigue. "Y es curioso: hoy diría lo mismo de todo". Acaso porque, y eso lo dice Padrón, lo que Mafalda hizo fue reflexionar sobre la vida como si ella no fuera de ningún sitio.

¿De ningún sitio? Una vez le dijo un finlandés: "Usted cree que Mafalda es argentina. Pero es finlandesa". Y española. En este país (donde se publicó mermada por la censura franquista, que obligó a Lumen a poner este letrero: "Sólo para adultos"), Mafalda se convirtió en un emblema intergeneracional, un poco como lo que fue el Manolito Gafotas de Elvira Lindo.





Y nació sin pretensiones, como Elpidio, que nació "para ayudar a que nos riéramos de los vampiros". Mafalda, miren por donde, surgió del frío. A Quino le habían pedido que dibujara una familia que debía servir de reclamo para una marca de neveras. Y creó la familia de Mafalda, a partir de personajes que tenía cerca; Jorge Timossi, periodista argentino afincado en Cuba, le dio la pauta para Felipito, por ejemplo, y así sucesivamente; pero la marca de neveras finalmente se olvidó de su objetivo, a Quino le pidieron una tira diaria, sacó de su baúl a la Mafalda primitiva, y ya Mafalda se le puso en la chepa como un adjetivo a su nombre. Y ya ahora dices Quino y dices Mafalda como si fueran lo mismo.

Y lo son. Lo dice Juan Padrón, él lo vio enseguida. Claro, Joaquín Lavado lleva gafas grandes, es delicado y tranquilo, no vocifera, y Mafalda se cabrea a veces, grita y aunque es una existencialista (porque persiste en existir) pregunta como si el mundo lo pudieran arreglar sus preguntas. Él no pregunta, escucha, con sus ojos grandes; dice Juan Padrón que lo que le apasiona de los dibujos de Quino (los de Mafalda y todos) son los ojos; con sus alumnos en La Habana desmonta los personajes de su maestro, y se fija en la escenografía. "Eso es lo que he aprendido de él, a crear el mundo en el que viven sus criaturas; es fascinante. ¡Y le copio! Pero no pienso pagarle derechos de autor. Ja, ja, ja".





Son muchos años de relación; después de aquel primer día en La Habana, ya los matrimonios (Quino y Alicia, Juan y Berta) son amigos de veras; en una época Juan guardaba en La Habana la tapa del inodoro de Quino. ¿Y cómo es eso? En ese tiempo, los inodoros del hotel Nacional no tenían tapa, así que Quino se llevaba una de Buenos Aires, y cada vez que regresaba a La Habana Juan la sacaba de donde la tuviera guardada, así que cada vez que Quino anunciaba su visita, Juan gritaba: "¡La tapa de Quino!".

Pero, por supuesto, aparte de la tapa del inodoro ha habido muchísimo más. A Juan le sirvió Quino en bandeja el aprendizaje de la estructura y de la escenografía de sus personajes (entre ellos, el del vampiro Elpidio), pero a Quino el cine de Juan le sirvió para imaginarse a los personajes en una secuencia, como si estuvieran vivos y andando, no sólo en el dibujo sino en la mente, y por supuesto en la mente de los lectores. "Eso me dio libertad; en los dibujos yo ponía una escalera y la escalera tenía que seguir siempre, pero el cine me enseñó que la escalera puede aparecer y desaparecer y no pasa nada".

Ayer por la tarde hablaban Quino y Juan de todo esto en la Casa de América, al lado de donde Daniel Samper, Piedad Bonnett y Xavier Velasco hablaban de la sátira. Sobrevuela en el ambiente el pánico que se vive adentro y afuera de la realidad, y ellos estaban allí, buscándole humor a la cosa. ¿Qué estaría diciendo Mafalda?, le pregunté a Quino. "Y fíjate, lo que dijo siempre; mientras la dibujé me venían a la mente lo que mis padres me decían de la Guerra Civil española, y lo que pasaba entonces en Argentina y en el mundo, y siempre ha habido momentos como éste en que Mafalda reflexionaba como una niña que tuviera detrás una experiencia casi siempre dramática". Un cómico argentino, Enrique Pinti, recuerda Quino, decía que el hombre cree tener cinco mil ideas, "y tiene cinco en realidad". Pues esas cinco ideas estaban en Mafalda, y sirven, y servirán, para referirse al mundo, con la melancolía y con el rubor avergonzado con que miran alrededor Mafalda y el vampiro, ahora de paso, y solitos, "pol Madrid".

lunes, 13 de octubre de 2008

- CARRIEGO -




Evaristo Carriego

POETA ARGENTINO

EL ELEGIDO DE BORGES




Evaristo Carriego nació en Paraná, provincia de Entre Ríos, el 7 de mayo de 1883, su familia era de largo arraigo en Entre Ríos. Su abuelo, que Carriego recuerda en un relato, Recuerdo de mi tiempo, fue guerrero y legislador de orgullosa trayectoria: "Cuando la legislación del Paraná resolvió levantarle a Justo José de Urquiza una estatua en vida, el único diputado que protesto fue el doctor Carriego, en oración hermosa aunque inútil..." (Jorge Luis Borges, Evaristo Carriego. Buenos Aires, 1930.





Durante su niñez, se traslada junto a su familia al barrio porteño de Palermo (barrio de compadritos. La suya es, desde entonces, una existencia lineal, sin exabruptos, sin hitos memorables. Vivió de ciertos cariños íntimos, del amor de una muchacha muerta, de los amigos seguros. Visitó redacciones y revistas, anarquistas algunas -anarquizantes, como se autoadjetivaría Carriego en un relato-, como La Protesta.





Allí conoce a Juan Más y Pi, quien, junto con Marcelo del Mazo, será un amigo cercano y comprensivo. Son años de discusiones sobre las ideas importadas y la literatura que se está haciendo: "...el centro aquel tan curioso -dice Más y Pi-, que se constituía en la redacción de La Protesta, que era entonces, un diario anarquista simple de ideas, donde se hacía más literatura que acracia, y donde el encanto de una bella frase valía más que todas las aseveraciones de Kropotkin o de Jean Grave".





Carriego vivió en este Buenos Aires con la seguridad de ser poeta y la urgencia del reconocimiento: "Imponía sus versos en el café -dice Jorge Luis Borges en la obra citada-, ladeaba la conversación a temas vecinos de los versificados por él.

Participó, con sus urgencias, del ambiente literario de la primera década del siglo XX, frecuentó los cafés famosos, se desveló hasta la madrugada en las reuniones de escritores, pero se iba alejando lentamente, como volviendo hacia un centro único de interés: "En vez de amplificar más cada día su campo de observación -añade Jorge Luis Borges-, Carriego parecía complacerse en reducirlo. Me basta con el corazón de una muchacha que sufre, dijo cierto día en el ardor de una discusión". Su vida se constituyó así como su poesía, con elementos primarios y simples y fue vida breve: muere el poeta, a los 29 años, el 13 de octubre de 1912, tísico.





Publica su primer libro de poemas, Misas herejes, en 1908. Comienza su vida poética con inevitables influencias que se delatan ya desde el título: Ecos del satanismo de moda, de raíz baudelairiana, en esa reducción ad absurdum del misticismo por la paradoja, misas y herejes. Casi todo es herencia y retórica de escuela en este libro, dividido en 5 secciones, de clara tendencia modernista. Luego vienen El alma del suburbio y La canción del barrio en la cual operan todos los arquetipos que constituirán su mitología personal y porteña, donde de destacan los guapos, los cafés, el barrio, etc.





Todos ellos publicados póstumamente.

sábado, 11 de octubre de 2008

- 12 DE OCTUBRE -




Día de la Raza

De las Américas

Día de la Diversidad Cultural Americana en Argentina




Día de la Raza es el nombre que reciben en la mayoría de los países hispanoamericanos las fiestas del 12 de octubre en conmemoración del avistamiento de tierra por el marinero Rodrigo de Triana en 1492, luego de haber navegado más de dos meses al mando de Cristóbal Colón a lo que posteriormente se denominaría América.





En España también se celebra la Fiesta del Pilar y el Día de la Hispanidad. Hipólito Yrigoyen fue quien firmó el decreto que declaró al dia 12 de octubre como el dia de la raza.

La denominación fue creada por el ex-ministro Faustino Rodríguez San Pedro como Presidente de la Unión IberoAmericana que en 1913 pensó en una celebración que uniese a España e Iberoamérica eligiendo para ello el día 12 de octubre.

La fecha marca el nacimiento de una nueva identidad producto del encuentro y fusión de los pueblos originarios del continente americano y los colonizadores españoles. El Día de la Raza fue establecido en la Argentina en 1917 por decreto del presidente Hipólito Yrigoyen, como reafirmación de la identidad hispanoamericana frente a los Estados Unidos y la Doctrina Monroe. Posteriormente la fecha fue instituida como fiesta nacional en varios países de Hispanoamérica:





Venezuela, en 1921 por decreto presidencial de Juan Vicente Gómez. El presidente Hugo Chávez y el entonces Ministro de Educación Superior Samuel Moncada (verdadero autor del cambio de la festividad) lo cambia a Día de la resistencia indígena en 2002.
Chile, por decreto de 16 de agosto de 1923. En 2000 por la Ley Nº 19.668, recibe el nombre de Día del Descubrimiento de Dos Mundos (aunque todavía se usa el antiguo) y se celebra como feriado el lunes más cercano al 12 de octubre.

Por mi raza hablará el espíritu. Lema de la UNAM creado por José Vasconcelos, difusor del concepto mestizo y sincrético de raza iberoamericana.México, oficialmente desde 1928 por iniciativa de José Vasconcelos, que alude a lo que él llamaba raza iberoamericana, con un significado de mestizaje y sincretismo cultural.





Uruguay, donde se denomina Día de las Américas, diferente a la fiesta del mismo nombre que se celebra el 12 de abril.

También se celebra oficialmente en Colombia, Ecuador, El Salvador, y Perú
En España, esa fecha también se celebró como Fiesta de la Raza entre 1918 (mediante una ley de 15 de junio de 1918, declarada por el gobierno de Antonio Maura durante el reinado de Alfonso XIII) y 1958, año en que mediante un decreto se cambia su denominación oficial por la de Fiesta de la Hispanidad, confirmada en 1981 (en 1940, una orden ministerial había cambiado la denominación a Día de la Raza). En la actualidad es la fiesta nacional española, si bien con la denominación de Fiesta Nacional de España (según Ley 18/1987, de 7 de octubre, que establece el día de la Fiesta Nacional de España en el 12 de octubre). En la ciudad de Zaragoza, (España) la festividad coincide con la Fiesta del Pilar, en honor a la Virgen del Pilar, patrona de la ciudad.





En los Estados Unidos la celebración similar es conocida como Día de Colón (en inglés Columbus Day), si bien con un carácter de celebración de la comunidad italo-americana, mientras que en Uruguay el equivalente del Día de la Raza —si bien inicialmente tuvo un sentido panamericanista— es el Día de las Américas, celebrado desde 1915.

En la Argentina existe un proyecto de decreto Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), organismo estatal, de modificar el nombre de Día de la Raza por Día de la Diversidad Cultural Americana en Argentina.





En definitiva: el viejo Continete descubre al nuevo...

viernes, 10 de octubre de 2008

- MOREAU -




ALICIA MOREAU DE JUSTO


MUJERES ARGENTINAS


PIONERA DE LOS DERECHOS






Médica, política, defensora de los derechos humanos y pacifista.

Nació el 11 de octubre de 1885 en Inglaterra, hija de Armando Moreau francés y de María Denanpont.

Siendo niña viajó con su familia a la Argentina. Realizó sus estudios en Buenos Aires, recibiéndose de maestra y profesora en la Escuela Normal N°1.





Se graduó de médica en 1913 con diploma de honor. Había cursado el sexto año de estudios en la sala de Ginecología del viejo Hospital de Clínicas, en Buenos Aires, y el séptimo, y entonces último, en la sala de Clínicas del mismo establecimiento.

Este logró fue muy sorprendente en esta época, donde las mujeres eran discriminadas y no se las dejaba ejercer sus estudios y la medicina con facilidad. Alicia creía que era "necesario combatir el dolor humano", como confesó al ser proclamada Ia médica argentina del siglo", poco antes de su muerte.





Luchadora incansable por los derechos humanos y la reivindicación del género femenino, fue una de las primeras mujeres en integrarse al quehacer político argentino.

En 1902 creó junto a otras compañeras "El Centro Socialista Feminista" y "La Unión Gremial Femenina", construyendo las bases para el reconocimiento de igualdad de la mujer en la sociedad Argentina.
Comenzó su actividad intelectual en el Foro de Libre Pensamiento en 1906, con un trabajo sobre educación y ese mismo año fundó el centro feminista.





Entre sus obras más importantes se encuentran:

*- "La mujer en la Democracia",
*- "El Socialismo según la definición de Juan B. Justo".
*- Dirigió además, entre otras, la revista "Vida Femenina".
*- Fundó la Confederación Socialista Argentina y la Fundación Juan B. Justo, la que presidió hasta su muerte.






Falleció a los 101 años, el 12 de mayo de 1986.

jueves, 9 de octubre de 2008

- LOPEZ Y PLANES -




Vicente López y Planes

AUTOR DE LA LETRA DEL

HIMNO NACIONAL ARGENTINO



El poeta y político Alejandro Vicente López y Planes nació en la ciudad de Buenos Aires, el 3 de mayo de 1785.

Autor de la letra del Himno Nacional Argentino, adoptado el 11 de mayo de 1813.





Inició sus estudios primarios en la Escuela San Francisco, cursando los secundarios en el Real Colegio San Carlos, hoy Colegio Nacional de Buenos Aires. Obtuvo el doctorado en leyes en la Universidad de Chuquisaca. Se desempeñó como capitán del Regimiento de Patricios durante las Invasiones Inglesas. Luego de la victoria porteña compuso un poema titulado El triunfo argentino.

Participó en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 y apoyó la formación de la Primera Junta. Tenía buenas relaciones con Manuel Belgrano. Cuando los miembros realistas del cabildo porteño fueron expulsados, fue electo alcalde de la ciudad. Fue enemigo del partido de Cornelio Saavedra y uno de los creadores del Primer Triunvirato, del cual fue secretario de Hacienda.





Fue miembro de la Asamblea del Año XIII, defendiendo los intereses de Buenos Aires. A pedido de la Asamblea escribió la letra de una "marcha patriótica", que terminó siendo el Himno Nacional Argentino.

Era una marcha guerrera, cuya música compuso el catalán Blas Parera; fue aprobada el 11 de marzo de 1813. Se leyó por primera vez en público en la tertulia realizada el sábado 7 de mayo en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson. Desplazó a otra marcha patriótica, escrita por Esteban de Luca, que hubiera sido el Himno si no hubiera sido por la de López, más belicista.





Participó en el gobierno del general Carlos María de Alvear, y a su caída fue condenado a prisión. Ocupó algunos cargos públicos más, hasta que fue nombrado secretario del Congreso Constituyente de 1825, y poco después, ministro del presidente Bernardino Rivadavia.

Tras el escándalo por las negociaciones con el Imperio del Brasil, Rivadavia renunció a la presidencia. En su lugar fue electo López, que firmó la inevitable disolución del Congreso y llamó a elecciones en Buenos Aires. El nuevo gobernador, Manuel Dorrego, lo llevó al cargo de ministro; eso lo acercó a los federales.

Se exilió en el Uruguay cuando Dorrego fue derrocado y fusilado por el unitario Juan Lavalle, y regresó para ser nombrado miembro del Tribunal de Justicia en 1830 por el gobernador Juan Manuel de Rosas. Durante muchos años fue presidente del Tribunal y, entre otras causas, presidió el juzgamiento de los asesinos de Juan Facundo Quiroga.

Fue presidente del Salón Literario dirigido por Marcos Sastre, pero no se unió al grupo de la Generación del 37, a la que sí pertenecieron sus dos hijos, Vicente Fidel y Lucio Vicente López.





Después de Caseros se puso bajo la protección del vencedor, Justo José de Urquiza, que lo nombró gobernador de la provincia; nombró al jefe de los unitarios, Valentín Alsina, como ministro de gobierno. Sin permiso de la legislatura, viajó a San Nicolás de los Arroyos, donde firmó el Acuerdo de San Nicolás, camino imprescindible para la sanción de una Constitución Nacional. Pero la legislatura, viendo que la convención convocada no era controlada por Buenos Aires, rechazó el Acuerdo. Como López (acompañado de su hijo) defendió ardorosamente la unión nacional, fue derrocado. Pero Urquiza intervino la provincia y repuso en el gobierno a López.

Pero apenas Urquiza hubo dejado la provincia, López fue nuevamente depuesto, el 11 de septiembre de 1852. Durante los siguientes nueve años, la provincia de Buenos Aires permanecería separada del resto del país. Tras vivir corto tiempo en Paraná, regresó a Buenos Aires.





Murió en Buenos Aires un 10 de Octubre de 1856. Sus restos mortales se encuentran en el Cementerio de la Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires.

- LUNA -




Félix Luna

EL IMPULSOR DE LA MENTADA FRASE:

TODO ES HISTORIA




Nació en Buenos Aires en 1925 y su familia es de origen riojano. Se graduó de abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en 1951.
Escribió numerosísimas obras de historia, ensayo, ficción, periodísticas y musicales.
En 1954 publicó "Yrigoyen" y tres años más tarde recibió su primer premio: otorgado por la Dirección de Cultura de la Nación al mejor cuento costumbrista, "La fusilación".





Un año después apareció "Alvear" y ,en 1962, el ensayo histórico "Diálogos con Frondizi". Entre 1964-1973 fue editorialista en "Clarín", colaborando también en diarios y revistas de Capital y el interior del país.

Entre 1963 y 1976 ejerció la docencia como profesor de Historia de las Instituciones en la Facultad de Derecho de la UBA. Junto a Ariel Ramírez escribió los versos de varias obras musicales, tales como "Navidad nuestra", "Mujeres argentinas" y "Cantata sudamericana".





En 1966 publicó "Los caudillos" y al año siguiente fundó la revista "Todo es Historia". En 1968 publicó "El 45" y en el ï73 "Argentina de Perón a Lanusse".
De 1977 datan "De comicios y entreveros" (historia) y "Conversaciones con José Luis Romero" (ensayo histórico).

En el 78 publicó "Ortiz", en 1980 "Conflictos y armonías en la historia argentina" y "Golpes militares y salidas electorales". La década de los ï80 es particularmente prolífica, ya que además de editar libros, incursiona en otros medios como la televisión y la radio."Buenos Aires y el país" (1982). Junto a Miguel Angel Merellano lleva adelante el programa radial "Hilando nuestra historia", que se emitió entre 1977 y 1982 en las radios Continental y Rivadavia.





En 1983 comenzó a emitir por Canal 11 un programa denominado igual que la revista, "Todo es Historia". Un año después pasó a emitirse desde ATC y, en 1987, por Canal 13. En 1984 se publicaron los tres volúmenes de "Perón y su tiempo: la Argentina era una fiesta" y, un año después, "La comunidad organizada". Se emitieron tres programas especiales en miniserie por Canal 11 en 1983, 1984 y 1992.





Felix Luna Dictó "Historia Contemporánea" en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Belgrano (1967-1986) e "Historia Argentina" en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad del Salvador (1977). Se cuentan también otros libros de historia como "La comunidad organizada" (1985), "El Régimen exhausto" (1986), el citado "Soy Roca" de 1989 y la "Historia integral de los argentinos" (1994-98) en diez tomos.





Entre los ensayos históricos se encuentran: "Breve historia de los argentinos" (1993) y su correspondiente traducción al inglés y al portugués tres años después; "Diálogos con la Historia y la Política" (1996), en colaboración con Natalio Botana y "Sarmiento y sus fantasmas" (1997). Ha recibido distinciones de los gobiernos de Francia, Perú y Brasil, además de ser nombrado ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires en 1996.





Ha desempeñado cargos públicos y académicos de relevancia y distinguido con gran cantidad de premios, el último de los cuales le fue entregado en 1994 (Premio "Konex" en el rubro "biografías históricas").

martes, 7 de octubre de 2008

- GÜIRALDES -




RICARDO GÜIRALDES


NOVELISTA Y POETA PORTEÑO


ANIVERSARIO DE SU FALLECIMIENTO



Güiraldes nació en Buenos Aires, un 13 de febrero de 1886. Perteneciente a una familia de alto rango social y de grandes propiedades. Don Manuel Güiraldes, su padre, era un hombre de gran cultura y educación; y también muy interesado por el arte. Esta última predilección fue heredada por Ricardo, que dibujaba escenas campestres y realizaba pinturas al óleo.





Un año después de nacer Ricardo, la familia se trasladó a Europa, donde permaneció durante algún tiempo. A su regreso y contando el niño con cuatro años de edad, se lo podía escuchar hablando tanto francés como alemán; siendo el francés el idioma que dejaría honda huella en su estilo y en sus preferencias literarias.

Su niñez y juventud se repartieron entre San Antonio de Areco y la ciudad de Buenos Aires. Fue en San Antonio donde se puso en contacto con la vida campestre y de los gauchos, reuniendo experiencias que habría de utilizar años más tarde en Raucho y en Don Segundo Sombra. Fue allí donde conoció a Segundo Ramírez, un gaucho de raza, en el que se inspiró para dar forma a la figura de Don Segundo Sombra.





Tuvo una serie de institutrices y luego un profesor mexicano, que reconoció sus aspiraciones literarias y le animó a continuar con ellas. Estudió en varios institutos hasta que acabó el bachillerato a los dieciséis años. Sus estudios no fueron brillantes. Comenzó las carreras de arquitectura y derecho, sucesivamente, más al fracasar, emprendió varios trabajos en los que tampoco triunfó. Viaja a Europa y Oriente en 1910 en compañía de un amigo, visitando Japón, Rusia, la India, Oriente Próximo y España, instalándose finalmente en París con el escultor Alberto Lagos. En la capital francesa decide seriamente convertirse en escritor.





Sin embargo, Güiraldes se dejó seducir por la vida fácil y divertida de la capital francesa y emprendió una frenética vida social, intentando olvidar sus proyectos literarios. Pero un día se le ocurrió sacar de un cajón unos borradores que había escrito, unos cuentos campestres, que luego incorporaría a sus Cuentos de muerte y de sangre.

Leyó los cuentos a unos amigos y le animaron a publicarlos. Ya en estos primeros borradores se dio cuenta de que había forjado un estilo muy particular.
Volvió a Buenos Aires en 1912 después de haber decidido, de una vez por todas, convertirse en escritor. Al año siguiente, 1913, se casó con Adelina del Carril, hija de una destacada familia bonaerense (la ceremonia se realiza el día 20 de octubre, en la estancia Las Polvaredas), y ese mismo año aparecieron varios de sus cuentos en la revista Caras y Caretas. Éstos y otros de 1914, irían a formar parte de Cuentos de muerte y de sangre que, junto a El cencerro de cristal, se publicarían en 1915 animado por su mujer y por Leopoldo Lugones. Sin embargo, no tuvo éxito. Dolido, Güiraldes retiró los ejemplares de la circulación y los tiró a un pozo. Su mujer recogería algunos de ellos y hoy en día estos libros, manchados de humedad, tienen un gran valor bibliográfico.





A finales de 1916 el matrimonio Güiraldes, junto a un grupo de amigos, emprende un viaje a las Antillas, visitando Cuba y finalizando el mismo en Jamaica. De sus apuntes surgiría el esbozo de su novela Xaimaca. En 1917 aparece su primer novela Raucho. En 1918 publica la novela corta Rosaura (rótulo de 1922) con el título Un idilio de estación en la revista El cuento ilustrado de Horacio Quiroga.





En el año 1919 viaja otra vez a Europa con su mujer. En París establece contactos con numerosos escritores franceses. Frecuenta tertulias literarias y librerías.
Entre todos los escritores que conoció en esa visita, quien mayor huella le deja fue Valéry Larbaud. En 1923 publica en Argentina la edición definitiva de Rosaura, muy influenciada por escritores franceses, y que es razonablemente bien recibida por público y crítica.

En 1922 vuelve a Europa y, además de establecerse en París, pasa una temporada en Puerto Pollensa, Mallorca, donde había alquilado una casa.
A partir de ese año se opera un cambio intelectual y espiritual en el escritor. Se interesó cada vez más por la teosofía y la filosofía oriental, buscando la paz del espíritu. Su poesía es fruto de esta crisis.





Al mismo tiempo sus ideas literarias empezaban a tener aceptación en Buenos Aires, ciudad que se veía asaltada por los movimientos vanguardistas. Güiraldes ofreció su apoyo a los nuevos escritores.

En 1924 funda la revista Proa junto con Brandán Caraffa, Jorge Luis Borges y Pablo Rojas Paz; la revista no tendría éxito en Argentina pero sí en otros países hispanoamericanos.
Tras el cierre de la revista, Güiraldes se dedica a terminar Don Segundo Sombra, novela a la que pondría el punto final en marzo de 1926.

Fallece en París, un 8 de octubre de 1927.